Mi cuenta | Ayuda | Acceder
Ya has reservado mesa para cenar en un restaurante, te las has apañado para pillar un par de entradas que eran casi imposibles de conseguir, te has estrujado el cerebro para pensar en ocurrencias, e incluso tal vez has sacado ese traje que una vez reservaste para bodas y funerales. ¿Por qué no deberías asumir que esta primera cita irá como la seda? Tres palabras: Ley De Murphy. Pero incluso aunque “todo lo que pueda ir mal irá mal”, sé valiente.
Cualquier primera cita puede acabar siendo la última, pero hay una manera muy sencilla para los hombres de aumentar las posibilidades para que haya una segunda cita. Siempre con actitud positiva en la cabeza, capacidad básica para escuchar y un poco de sinceridad te hacen un gran favor, y no olvides llevar estas otras máximas como herramientas: